Sin título

I solemny swear that I am up to no good...
 
Cada día es un nuevo comienzo, cada día las cosas pueden cambiar su forma, no sólo porque sea un nuevo inicio de lo que sea que se trate, sino porque cada día el sol se levanta dándonos nuevas oportunidades, de seguir, de volver, de equivocarnos de nuevo o de tomar la decisión correcta.

A mis veintiún años he cometido más errores que cualquier persona promedio, siempre bajo la imagen de la persona perfecta, bajo el estereotipo de la chica modelo.

Cuando creces a la sombra de algo que no se dio las cosas se vuelven más difíciles. El crecer pensando que alguien que ya no está pudo haber sido mejor que tú en todos los sentidos te hace querer ser mejor. El crecer bajo la sombra del hijo modelo, el deportista, el buen estudiante, el carismático, el querido por los adultos y odiado por los pequeños vándalos de la escuela también tiene mucho que ver.
Todo eso te impulsa a ser algo más de lo que tal vez podrías ser. Miras hacia atrás y ves el recuerdo de algo que no salió como se planeaba, tú no tienes la culpa, ni ella la tiene, pero la quieres y necesitas hacer algo para que esté donde esté se sienta orgullosa de ti. Miras hacia adelante y ves a esa persona en la que no quisieras convertirte, ese que a todos los pedidos dice que sí, ese que no hace más que seguir órdenes sin chistar, pero que poco a poco toma también el camino de la rebeldía para cometer los típicos errores de la juventud. Entonces te dices: “Yo jamás seré así”.

Lo que no te has dado cuenta es que a pesar de todos tus esfuerzos por ser una persona diferente terminaste siendo lo mismo que los demás. Te esforzaste tanto para ser alguien que no es normal, ser brillante en la escuela, tener verdaderos amigos, ser popular y conocida por todos, ganar concursos y ser lo mejor que le podía pasar a alguien, incluso trataste de ser perfecta para alguien que creíste imperfecto, pero que sería un paso más a tu mayor meta. Tantas cosas buenas no podían traerte más que cosas malas.

Después de un tiempo te cansaste y te dijiste a ti mismo que no era esto lo que querías, estabas casado de vivir según lo que habías planeado, estabas harto de vivir queriendo llenar las expectativas de la gente que ni siquiera te conocía, te diste cuenta que el simple hecho de que fueran tu familia no significaba que supieran todo de ti, ni que te conocieran en lo más mínimo.

Los años no han pasado en vano, porque a pesar de todo estas aquí, siguiendo el camino que marcaste hace tanto tiempo. No importa si lo estás haciendo como se supone que tenías que hacerlo, el punto es que estas aquí y sigues adelante, a pesar de los errores, de los fracasos, de tantos miedos que han llegado a tu mente, de tantas personas con las que has actuado mal.

Un día te levantaste y te diste cuenta de que estabas vivo, pero que no era lo que querías, cada paso dado hacia este punto fue por el camino más fácil, pero no significa que haya sido lo mejor, sólo que fue lo que se te hizo mejor para seguir cómodo en la vida que llevabas. Pero este día es diferente, como lo has pensado, es un nuevo día para empezar, para cambiar cada punto de tu vida que no va de acuerdo con lo que crees, con lo que sientes.

Hoy es un buen día para empezar, hoy las cosas serán distintas a lo que fueron. No porque alguien lo diga, sino porque así lo siento y porque hoy seré yo la que tome las decisiones, hoy seré yo la que escoja el camino correcto, porque llegó mi momento para decidir, porque no hay tiempos mejores sin un poco de esfuerzo y hoy estoy dispuesta a esforzarme, porque quiero ser yo.

Hace algún tiempo escuché que al venir al mundo las personas somos puras, a tal grado que si uno muere al segundo de nacer inmediatamente pasa a la siguiente vida, a una mejor vida, al siguiente nivel en el camino hasta él, hasta Dios. Pero con el paso del tiempo, las comodidades, los lujos y cada pensamiento y sentimiento que surge de nosotros va ensuciando esta esencia, dejamos de ser lo que éramos al nacer.

Hoy quiero volver a ser esa persona que llegó al mundo ese once de enero de 1988, hoy quiero buscar la mejor manera para ser lo que en algún momento fui. No quiero ser perfecta para los demás, no quiero llenar las expectativas de la gente ni ser lo que yo creo que ella pudo haber sido, quiero ser simplemente yo y estar bien conmigo misma, estar bien con él, sin que me importe si los demás piensan del mismo modo.

Hace como un mes una amiga me preguntó que porqué este cambio, porqué de pronto tanta fe, porqué ahora soy tan creyente, yo respondí un simple: “No sé”, pero la realidad es que sí lo sé, siempre he creído, siempre he sentido de este modo, es sólo que antes tenía miedo de decir las cosas, tenía miedo de lo que la gente podría pensar si hablaba de todo esto, pero ahora las cosas son diferentes, yo soy diferente, ahora no me avergüenza hablar y decir todo en lo que creo.

“Si me niegas a mí, yo te negaré ante mi padre”

Sé que el cambio no será fácil, sé que seguir el camino correcto tomará algún tiempo, sé que será difícil seguir adelante a cada paso que dé e ignorar a la gente que tratará de desviarme de mi camino, pero no me importa, porque prefiero el camino difícil hasta él, que el camino fácil lejos de él.

Cada día es un nuevo comienzo. Mi realidad ha empezado hoy. ¿Cuándo comenzará la tuya?

Mischief managed!

It's okay to be...


Skinniy

1 comentarios:

Ay Skinniy te me pusiste nostalgica, de verdad me dieron ganas de llorar, le pusiste mucho sentimiento y pasion, sobre todo eso, creo que entendi bien la metafora y mas o menos comprendo lo que sientes aunque claro, cada cabeza es un mundo, cada persona interpreta el dolor y la tristeza de distinta manera.

De todos modos, vos sabes que estare ahi, para lo que pueda ayudar.

Un besote

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