Crónicas de las Birols

I solemny swear that I am up to no good...


A petición de Kase, he decidido darle un nombre real a mis entradas de ahora en adelante, o por lo menos a la mayoría de ellas. Hoy empiezo con una sección que espero me dé de qué escribir, no porque sea interesante para el mundo, sino porque es interesante para mí.

El día... 23 de diciembre viví la más reciente Birolaventura (luego les explico lo de Birols), por alguna razón en el año 2009 casi no toqué el blog y no se me ocurrió contarlo, pero ahora se me antojó porque probablmente al rato haya nuevas Birolaventuras.

Karen Balanzá, conocida en el bajo mundo como Karencias Potter me pidió el día anterior que fuera a su casa enseñarle a su hermano cómo tocar una canción... casi me doy el tiro cuando me dijo cual... lo único bueno fue que al menos encontramos un video fan muy bueno.




Lo intenté, lo juro, saqué la canción y practiqué mucho, hasta me grabé varias veces, pero simplement fue un caso perdido, porque el hermano (sin ofender), tocaba muy, muy mal, así que en realidad no sirvió de mucho, creo que incluso se dió por vencido y ya abandonó la canción =S.

Luego fuí a comer a casa con papá, en vacaciones parezco hija de padres divorciados, unos días voy a comer con papá, otros con mamá, otros días salirmos juntos (como en arreglos programados), algunas veces duermo en casa de mis abuelitas y otras muchas veces me voy de vaga como este día que les cuento.


Bueno, luego de comer regresé a casa de Karen, para encontrrme de ahí con que ella y Mónica querían preparar no sé qué platillo de Finlandia (Mónica está de intercambio allá) del cual nunca me aprendí su nombre... el chiste es que medio logramos el cometido y ahí vino lo interesante. Eran cerca de las 9 de la noche y teníamos que estar en casa de Myla desde las 7, así que dijimos: "Vámonos", pero la pregunta era "¿Cómo nos llevamos la cosa esa que acabamos de sacar del horno?".

Cualquiera creería que fue fácil, pero no tomaron en cuenta que estamos hablando de Potter y que ella nunca encontrará la solución correcta, por lo que optó por darle un trapo de cocina a Mónica para que con eso lo agarrara. Lo peor fue que definitivamente, la burra lo agarró y ya iba a intentar cargar esa cosa... Pero como era de esperarse Skinniy salvó el día; encontré un "útil" guante de cocina de esos para meter cosas al horno y con ese guante y el trapo raro de cocina me llevé el intento ese de comida finlandesa (o finesa, no sé cómo se diga). Supongo que no tengo que decirles que todo el camino me fuí quemando las manos, pero claro, era quemarme yo o dejar que se quemaran ellas y francamente, si me conocen, deben saber que prefiero quemarme yo.

Esa noche en la que no sólo estaríamos las Birols, según Karen prometía ser una noche de: "Mi carrera es la mejor del mundo porque...", "Mi novio, que amo y extraño..." y de "En México (D.F.)..." y desgraciadamente así fue...

Aunque ocurrió algo chistoso... una que según estudia grastronomía que ni siquiera recuerdo su nombre quiso hacer "sushi"... basta con decirles que el platillo que voló fue nuestro intento de comida finlandesa...

Al final, no tuve que soportar demasiado la tortura... cerca de la media noche mamá envió un taxi por mí y me fuí feliz y contenta a mi casa. Me divertí, de verdad que lo hice, pero ahora me pregunto... será que soportaré el día de hoy, tomando en cuenta que Potter ya no está y que Mónica sola no sabe decir que no.

En fin, esta fue la primer Birolaventura reportada, si tengo tiempo mañana u otro día les explico porqué "Birols".



Mischief managed...

It's okay to be...

Skinniy

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