Crónicas de las Birols: Fin de semana en Puebla

¿Se acuerdan de Las Birols? Hoy traigo una patoaventura nueva…

Después de mucho tiempo de estar lejos por una u otra razón, a finales del año pasado decidimos hacer un viaje a Puebla juntas, por primera vez, sólo las cuatro. Aquí les va más o menos la historia:

La aventura comenzó el viernes a las 11:45, cuando Potter salíamos rumbo a Puebla. Fue una noche larga… dos horas de conversaciones sin sentido, desde música hasta Harry Potter, pasando por todo tipo de tema que para nada está relacionado con esos dos.
Llegamos a una (no tan fría como me habían dicho) Puebla, compramos los boletos del regreso del día siguiente, dos vasos de café y una rebanada de pie de limón. Después tomamos un taxi rumbo a casa de Belén.

Potter se fue a clases mientras Belén y yo vagábamos por el centro, visitando iglesias y viendo cosas que a la gente normal no le interesan, hasta que dio la hora de ir a la central a recoger a Myla.

Seguimos vagando, visitando iglesias y comprando cosillas, hasta que salió Potter de la escuela y nos fuimos a comer…

Tengo que decirlo, por primera vez, me encontré con un lugar donde hacen una lasagna casi tan rica como la de la mamá de Zarry. además de que al fin pudimos probar la crème brûlée de la que tanto hablan en High School Musical… Además, a pesar de que tenía 10 días de haber pasado mi cumpleaños, mi colección de Tiggers aumentó y me cantaron algo que no entendí (como en todos los restaurants tipo Fridays y esas madres) y me dieron un rico budín (omitiendo las pasas).

Seguimos vagando y vagando y vagado… para no hacerles el cuento largo, la idea de este fin, era salir el sábado en la noche y ponernos hasta atrás… La realidad estuvo muy muy lejos del plan original… Cuando llegamos a la casa de Belén, estaba muerta y me quedé dormida inmediatamente (eran como las 7pm), desperté en un par de ocasiones, pero la segunda vez, a las 8:30, ya habían decidido no salir… Todas estábamos cansadas.

Cenamos pizza (Potter ya estaba dormida) y antes de media noche, ya estábamos dormidas…

El sábado me la pasé diciendo que iba a despertarlas el domingo a las 7 am sin importar la hora a la que nos durmiéramos… lo curioso del asunto, fue que no tuve que hacerlo, a las 7 en punto estábamos despiertas las 4.

Pasamos la mañana vagando hasta que dio la hora de irnos a la centrar y dar por terminado el fin de semana #BirolsStyle.

Ya estamos planeando el siguiente… esperemos que la próxima vez, sí haya un poco de alcohol en la historia.

0 comentarios:

Publicar un comentario