Cañitas

Siempre he creído que existen dos tipos de personas cobardes, las que temen a todo aquello que no entienden, desconocen o no son capaces de controlar y aquellas que temen a todo eso, pero que son tan curiosas que no pueden quedarse con la duda y tienen que ir a "retar" sus temores.

En lo personal, soy de esas personas que resultan ser tan estúpidas para ir a ver/leer/escuchar/whatever cosas que podrían quitarles el sueño durante noches enteras.

Esta vez me encontré leyendo Cañitas, esa historia de Carlos Trejo que muchos catalogan como mentiras y muchos otros como verdades, sea como sea, decidí leer el libro que tenía ya años en mi librero y que por más que lo veía, siempre terminaba por darle vueltas.

Me tomó un día leerlo y espero que ese sea el tiempo que tarde en borrarme las imágenes que se crearon en mi mente para poder dormir a gusto.

No lo considero un libro bueno, podría decir que a su favor tiene un par de cosas. La primera de ellas es el hecho de que independientemente de que sea una historia real o ficticia, te lo presentan como eso, hechos verídicos que aparentemente son comprobables. La otra cosa y creo que es algo fundamental en cualquier libro, es la fácil lectura. Carlos Trejo no escribe como un escrito (válgase la redundancia), pero no comete el error que muchos cometemos de darle vueltas y vueltas y vueltas al asunto, terminando por aburrir al lector.

Si es real la historia o no, no lo sé; si es bueno el libro o no, podría decir que en mi opinión no lo es; si da miedo o no, bueno, eso es independientemente de lo que cada quien decida creer.

Lo único que sé, es que real o ficticio, este libro cuenta una historia que ni de broma, me gustaría protagonizar.


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